La siesta del pequeño amor

Enviado por lajose el 23/03/2009 a las 12:21

 

Siempre somos niños y siempre sabemos que llegaran momentos en que debemos actuar cómo adultos, y lo hacemos lo mejor que podemos, sacamos fuerzas de flaqueza para observar, en medio de ciertas circunstancias adversas, soluciones posibles, las opciones que quedan.

A veces la realidad nos toca el hombro y nos da un aviso difícil, entonces sabemos que es el momento de hacerse cargo, de agudizar la vista e incluso de tener la fortaleza de dejar que las cosas sean como son, a veces combatir, no aceptar, rechazar no sirve de nada y la solución se encuentra en aceptar y asumir y comenzar a crecer a partir de este sitio nuevo en donde la vida nos ha puesto, y construir nuevos cimientos, y recordar el amor, sobre todo el amor.

En las dificultades parece que quedamos abandonados de una bondad que en nuestro mundo de niños siempre esta, la vida nos toca el hombro y sabemos que el cuento se ha alejado, que la realidad muestra su rostro áspero, entonces nos olvidamos de la tranquilidad, nos olvidamos de nuestra calma y abrimos la puerta a la pesadilla.

Entonces yo me acurruco en el pequeño amor, en un espacio que me entrego a mi misma, puede sonar de loca, últimamente esta pequeña locura me ha salvado de locuras peores.

En este pequeño amor ni siquiera pretendo rezar ni formular nada, siento que esta de mas, que en esta meditación quien más importa soy yo y yo ya se todo lo que siento, en este pequeño amor no le ruego a nadie, me canso de rogar o de pensar en los cómo, en las razones o en las formas de solucionar. No tengo ninguna culpa, no quiero seguir sintiendo angustia, me canso de sentir dificultad, lo entrego todo.

A veces, solo a partir de acurrucarme y sentirme en ese estado es que logro purificar las emociones, puedo llorar o puedo volver a sonreír y a sentirme abrigada por ese sentimiento de bondad que la realidad me había hecho olvidar.

No tengo que demostrarle nada a nadie, ni inventar soluciones, de pronto escucho mi sabiduría, recuerdo que en el pequeño ser que soy este pequeño amor se vuelve inmenso y no exige nada de mi y me embargan las ganas de agradecer, cansada de que todo exija algo de mí, el amor no lo hace. Solo cuando pienso que el amor es este pequeño sitio en donde me acurruco y me entrego, encuentro el significado del estado del amor, porque es fácil hablar de amor e imaginar que puede ser un sentimiento abrumador, inmenso, poderoso, sagrado, y toda esa grandilocuencia teórica no nos acerca a él. El amor es tan íntimo y pequeño y cuando uno no le exige nada, ni le inventa nada, ni lo coloca en un concepto, se hace vasto y simple, tan increíblemente simple y bondadoso como el solo existir.

Así me incorporo, sin haber formulado nada, porque ya se todo lo que quiero y lo que busco, y solo habiendo deseado estar en él vuelvo a observar la realidad con más alivio, las cosas buenas comienzan a suceder y mi mente esta más clara para aceptar los hecho tal como son. Vuelvo a sonreír.

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TO+ no +
el 24/03/2009 a las 11:05

;)


seo
seo el 25/03/2009 a las 15:25

la verdad me ha gustado mucho lo que has posteado, y comparto muchas cosas de las que dice (para no decir todas!). Me siento indentificado plenamente en ello, que lindo, no me siento tan solo....


lajose
el 26/03/2009 a las 2:53

se postea para compartir.

saludos
la jose


TO+ no +
el 25/03/2009 a las 23:17

De verdad estos 2 útimos post que escribiste, y que he comentado :) y ;) respectivamente, me han llegado muy profundo, desde el sutil descubrimiento que haces, de la declaración que manifiestas a... (en el titulado "Diplomas para las paredes") de abrirte al lector es que me provoca una inevitable sonrisa, como queriendo que esas palabras fueran para mi, inevitablemente egolatra pero sensible a lo directa y explicita en decir que todo lo que importa es el ser y no todo los f'adornos con que nos cubrimos para parecer bellos y aparentar un...nada!

Este último me refleja tal cual soy también, como si ubieses pasado alguna vez por mi pieza y me viste durmiendo acurrucado en posición fetal abrazando mi almohada o a la "patana" con que duermo, la misma que mis hijos tiran al piso cuando usan mi cama para ver tv, te veo tal cual Jose y siento que la descripción que haces de cada sentimiento, te escucho!

Siento tan proximos estos escritos, tú visión de la vida (la de la Jose) que sólo atiné de poner una estupida sonrisa como comentario por temor a desnudar mi apariencia y ser leido por...y no ser ni...da lo mismo, espero que no hayas tenido otra persepción de los guiños y si las tuviste, ak esta mi estúpida explicación de mis comentarios...

Tomás  


lajose
el 26/03/2009 a las 2:44

Gracias por tu comentario To+, a mi también me gusta saber que hay personas que pueden entender lo que escribo, que pasa por sus experiencias. entonces comprendo que estas costumbres son parte de una sabiduria bastante mas universal, que otros pueden vivir lo mismo y entender de qué se tratan los actos y los sentimientos que busco describir.

es un maravilloso hábito, que se descubre de a poco, muchos realizan esta siesta meditativa sin conceptualizarla, sin advertir lo que hacen, yo le llame la siesta del pequeño amor porque he logrado percibirla, igual que tu. es uno de los ejercisio que descubri para poder vivir eldesapego, pero ocurrio de chiripazo, simplemente cuando me canse de no poder desapegarme de la angustia o el ansia, a pesar de intentarlo mucho. de pronto me lance a la cama vencida y con eso basto para reencontrarme con mi paz, dejarme vencer fue como dejar que esos sentimientos me atravesaran, que no encontraran asidero, se desintegraron en mi y quede tranquila.

es muy agradable, no?

cariños.
la jose


ligthy
ligthy el 26/03/2009 a las 16:26

que lindo ser niño!! noy hay nada peor que crecer y darse cuenta en el mundo en que vivimos....:(


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