El taoísmo es un movimiento muy amplio y poco homogéneo, no es una doctrina como tal, ni un sistema de creencias, sino que es algo más parecido a una experiencia personal. Es una forma de vivir y de entender el mundo, alejado de la sistematización y de los dogmas, lo que originó numerosas tendencias. Fue el historiador Sima Tan (o Sima Qian) en el siglo -I, quien agrupó todas estas tendencias bajo el nombre de "escuela taoísta", en su obra "Memorias históricas".
Las fuentes del taoísmo se remontan a los primeros desarrollos de la antigua cultura china, alrededor del río Amarillo, por esto la importancia de las metáforas del agua, de la corriente y del curso natural de las cosas en sus ideas.
Desde sus comienzos se pueden distinguir un taoísmo filosófico de un taoísmo místico o chamanista, mas tarde y muy diferente de estos, un taoísmo religioso y ritual.
El taoísmo filosófico se desarrolló a partir del siglo -IV, durante la época de los Reinos Combatientes, que fueron unos tiempos de incertidumbres y crisis, donde los sabios buscaban soluciones individuales con un reducido número de discípulos, esto ocasionó la aparición de numerosas escuelas, pero todas ellas con ciertas raíces metafísicas y con un escepticismo radical respecto a la posibilidad de alcanzar un conocimiento profundo respecto de la realidad, debido al continuo cambio inherente al Tao.
Como precursores se suelen nombrar a Yang Zhu y Lao dan. Sin embargo el taoísmo filosófico que nos ha llegado está unido a dos nombres que son considerados como los fundadores de este movimiento, los irónicos maestros Lao Zi y Zhuang Zi y a tres textos: el Laozi o Dao De Jing (conocido también como Tao Te Ching), el Zhuangzi y el Liehzi. Las principales ideas taoístas giran en torno a tres conceptos fundamentales para ellos: el Tao, de difícil traducción, pero con un significado parecido a camino, vía, flujo o curso, el Te, con dos significados aproximados de virtud y eficiencia, y por último Wuwei, la no-acción.
El taoísmo a diferencia del confucianismo o del moísmo no tuvo una sistematización, ni unas normas que fueran seguidos por todos y ambos movimientos fueron rechazados por los taoístas.
Los taoístas no buscaban arreglar la situación social, vivían alejados de los asuntos políticos, despreciando las costumbres, el afán de lucro y el poder, defendiendo la libertad individual y buscando los caminos de la felicidad interior. Esta forma de pensar tiene muchos puntos en común con la de sus colegas griegos de la época, cínicos escépticos y epicúreos.
Los taoístas mostraban un cierto talante cercano a un anarquismo individualista, ya que no reconocían a ningún estado y consideraban negativo cualquier autoridad social. Respecto de la muerte pensaban que no hay porque preocuparse, pues nacimiento y muerte son dos momentos de la continua transformación del universo, simplemente ocurre que nuestra materia recibe una nueva forma.
El taoísmo influyó notablemente en otras ideas, pero sobre todo en el budismo chino y particularmente en la corriente de meditación chan, más conocida en occidente en su parte japonesa, el budismo zen.
El canon taoísta (daozang) es un conjunto muy amplio de documentos sobre cuestiones taoístas, recopilados a lo largo del tiempo. Fiel al estilo taoísta, este repertorio no sigue un orden ni un detalle sistemático, y lo mismo incluye textos de filósofos, pero también de medicina, de alquimia, de geografía, de moral o de literatura. Hay que añadir otra dificultad y es que los escritos taoístas carecen de fecha u otras indicaciones para poder datar el escrito, y en la mayor parte de los casos tampoco se sabe quien fue el autor. Y es que para los taoístas, lo realmente importante es lo que se dice.
Se compone aproximadamente de 1200 documentos y fue xilografiado por primera vez en 1445, después hubo varias reediciones y actualmente el más completo se conserva en un templo en Pekín.
Conceptos: Tao, Te, wuwei
Tao
El pensamiento taoísta gira en torno a la idea de Tao, sin embargo es una idea extremadamente difícil de definir y más aún de trasmitir, por tanto, todo lo que se puede decir aquí es un mero intento, una aproximación. Ya se nos advierte claramente en el primer capítulo del libro del Tao: “el Tao del que se puede hablar, no es el Tao verdadero”.
El concepto de Tao era bastante común en el pensamiento chino, pero cada escuela le daba su propia interpretación y su propia importancia. En el caso del taoísmo se convirtió en su idea fundamental. Se pueden distinguir varios significados: como realidad metafísica, como una ley natural, como un modelo de vida, como el curso de las cosas.
El término Tao, como en cierta manera también el hinduista Dharma o el griego Logos, tiene un sentido de camino o curso, pero también de lo indeterminado e inaprensible, tiene mucho que ver también con lo vacío, lo que puede contener. Se suele traducir como camino, vía, flujo, curso, con un sentido de proceso. También trasmite la idea de órbita, es decir, el camino de los astros, y es que el Tao lo acapara todo, en la tierra, pero también en el cielo, de claras resonancias confucianas.
El Tao no es un concepto exclusivo de los taoístas, sino que pertenece al fondo común del pensamiento chino antiguo, también lo utilizan confucianos o moístas, aunque con intenciones diferentes, más cercanas a la moral.
El Tao es inaccesible a los sentidos, pero también al entendimiento, es inefable, no tiene nombre, aunque esto no ha impedido que muchos comentaristas lo hayan intentado, algunos con amplio reconocimiento como Wang Bi o Heshang Gong.
Te (virtud)
El Tao se realiza a través del Te, “el Tao los engendra, el Te los alimenta…”. Se traduce habitualmente por virtud, aunque también tiene relación con eficiencia (del Tao), con conducta virtuosa, también como modo de actuar. Se podría decir que el Te es lo que particulariza el Tao en los seres.
Wuwei
Se puede traducir por no-actuar. Es una característica del tao, que no actúa pero nada queda sin hacer. Hacer no haciendo, como un retorno a la acción espontánea. “No hacer nada, y nada quedará sin hecerse”.
Hay que dejar que el Tao actúe por sí solo, dejar seguir el curso natural y espontáneo de las cosas. Cuando la acción sigue el curso de las cosas sin tratar de imponerse, eso es lo natural, lo que se adapta a la naturaleza.
No se trata de no hacer nada, de la inacción total, sino una tranquila no intervención en el curso de los acontecimientos, de espontaneidad, de ausencia de intencionalidad.
No es una mera pasividad, sino un no actuar en el curso de los acontecimientos, no interferir y respetar el orden natural. La no-acción no es el desinterés por el mundo, sino que se trata de dejar que las cosas sucedan naturalmente, por sí mismas y evitar la acción que no sea espontánea.
Que es Wu wei?
Wu wei (en chino “No Acción”) describe un importante aspecto de la filosofía taoísta en el cual la forma más adecuada de enfrentarse a una situación es no actuar, si bien se hace mucho énfasis en la literatura taoísta que no es lo mismo no actuar que no hacer nada. Wu literalmente significa “no”, “negativo”, “no” o “ninguno” y Wei significa “acción”, “hacer”, “lucha”, o “esfuerzo”. La traducción al Inglés común de wu wei es “no-acción”, sin embargo, muchas personas mal interpretan esta traducción en el sentido de la pereza o la pasividad.
“se trata de la tranquila aceptación de la vida en el mundo tal como es y como viene; de aguardar el momento y la oportunidad, sin forzar nunca el resultado, sino que este se despliegue a su tiempo según su naturaleza”. JC Cooper-
“Es el secreto de dominar las circunstancias sin afirmación de uno mismo contra ellas”. Lin Yu-tang
Aplicando una somera observación a la conducta humana, se evidencia de inmediato la enorme tendencia que tiene el hombre a complicar las cosas, lo cual está íntimamente ligado a su asombrosa capacidad para perjudicarse a sí mismo. Si definimos la sencillez como la virtud de gestionar la vida con la menor inversión de tiempo, esfuerzo, energía y medios posibles, podremos observar que el beneficio se multiplica en proporción directa a la reducción de la complejidad. Además, si en la virtud de la sencillez está presente la calidad intrínseca, la falta de artificio y la carencia de ostentación, encontraremos en esta conducta ante la vida una de las más queridas por los aspirantes a la maestría del Wu Wei.
Los antiguos maestros se dieron cuenta de que si se le sustraía al ego la posibilidad de “hacer”, esa inactividad iba debilitándolo paulatinamente. Asimismo, siendo conscientes de que la inactividad es nociva en sí misma por la nula capacidad de aprendizaje que supone y por las secuelas que produce la paralización de la energía, desarrollaron la estrategia de la “acción libre de objetivos”, cuya clave es que la energía no esté al servicio del ego para disfrazar sus carencias, satisfacer sus necesidades o proteger de sus miedos, sino ponerla al servicio del ser. Y es en este momento cuando es posible que se establezca el tránsito mágico que va desde el hacer al no-hacer, pues el ser no hace, es.
….Otro aspecto importante a considerar asociado al Wu Wei es el de la no-excitación. Habitualmente, la excitación es el punto de partida de la mayoría de nuestros actos: excitación sensorial, sexual, emocional, mental, intelectual, etcétera. De hecho, una de las causas principales de la infelicidad humana reside, según los antiguos maestros, en la búsqueda incesante de nuevas fuentes de excitación, es decir, de estímulos exteriores susceptibles de crear reacciones en nosotros. Pero esta facultad reactiva, si bien supone una enorme fuente de aprendizaje necesaria, es capaz de convertirse, incorrectamente utilizada, en la mayor responsable de nuestra falta de libertad. Recuerdo una ocasión en la cual, un maestro Zen que estaba de visita en España ilustró esta enseñanza señalando al toro bravo, perennemente “excitado” por la muleta del torero, como símbolo de la enorme capacidad de manipulación que la excitación es capaz de provocar en el ser humano.
…..Los mejores argumentos y herramientas que podemos manejar para huir de la terrible servidumbre que supone la excitación son la indiferencia y desafectación frente a lo superfluo, lo estúpido o las múltiples y variadas “muletas” que la vida diaria nos presenta como excitantes engaños que nos conducen de un lado a otro, creyendo además que ejercemos nuestra voluntad, cuando en realidad sólo respondemos mecánicamente a un juego de reacciones que nos abocarán la mayoría de las veces hacia el dolor.
Un buscador espiritual con una fuerte tendencia a dejarse manipular por factores externos fue a visitar a un maestro para plantearle el siguiente problema:
-Maestro, no soy capaz de encontrar la paz interior.
-¿Cuál es el motivo?- interrogó el maestro.
-Lo ignoro. Por eso estoy aquí, buscando tu sabiduría y consejo.
El maestro quedo pensativo unos instantes y dijo:
-Vas a ir ahora mismo al cementerio. Allí te sentarás en medio de las tumbas y pasarás la mañana elevando toda suerte de elogios a los muertos.
El discípulo obedeció y, una vez que hubo cumplido la tarea, regresó.
-Bien; pues ahora volverás al cementerio y pasarás la tarde vertiendo insultos e injurias a los muertos.
El discípulo volvió a cumplir la orden del maestro.
Llegada la noche, regresó de nuevo.
-Maestro, durante la mañana he ensalzado las virtudes de los muertos con toda clase de elogios, pero por la tarde he ofendido gravemente a esos mismos muertos con grandes insultos. ¿Puedes decirme ahora el objetivo de tus mandatos?
-¿Qué te contestaron los muertos?- preguntó a su vez el maestro-
-Pero maestro, eso no es posible. ¿Cómo van a reaccionar si están muertos?
-Pues eso es exactamente lo que has de esperar de ti mismo: la ausencia de reacciones, tanto ante las ofensas como ante las alabanzas. Si alguien te insulta y enciende tu cólera, ¿no ves el poder que tiene sobre ti? Si alguien te alaba e inflama tu vanidad, ¿no ves el poder que tiene sobre ti? Tu paz interior la tienes ahora en manos de los demás o en poder de los acontecimientos que te rodean. Ve y rompe esas cadenas, recupera tu libertad y entonces encontrarás la paz interior.
Del Libro de Lao Tse, el Tao te Ching
Naturaleza
Trata a todas las cosas imparcialmente.
El sabio no es amable;
Trata a toda la gente imparcialmente.
La Naturaleza es semejante a un fuelle;
Vacía, pero satisface todas las necesidades,
Cuanto más se mueve, más produce;
El sabio actúa de acuerdo al Tao de la misma forma
Y no puede ser agotado.
Uno mismo
De este modo, el sabio:
Se sirve a si mismo en último lugar, y se encuentra atendido;
Observa a su cuerpo como accidental, y encuentra que resiste.
Debido a que no atiende a su Ego, éste se encuentra satisfecho.
Metas
Tensa un arco hasta su límite y pronto se romperá;
Afila una espada al máximo y pronto estará mellada;
Amasa el mayor tesoro y pronto lo robarán;
Exige créditos y honores y pronto caerás;
Retirarse una vez la meta ha sido alcanzada es el camino de
Distracción
Demasiado color ciega el ojo,
Demasiado ruido ensordece el oido,
Demasiado condimento embota el paladar,
Demasiado jugar dispersa la mente,
Demasiado deseo entristece el corazón.
El sabio provee para satisfacer las necesidades, no los sentidos;
Abandona la sensación y se concentra en la sustancia.
Simplicidad
Si pudiesemos abandonar la sabiduría y la sagacidad
La gente podría disfrutar el ser todos iguales;
Si pudiesemos abandonar el deber y la justicia
Todo podría basarse en las relacciones de amor o amistad;
Si pudiesemos abandonar el artificio y el provecho
La corrupción y el robo podrían desaparecer.
Aún así, semejantes remedios solo tratarían los síntomas
Por tanto son inadecuados.
La gente necesita remedios personales:
Revela tu auténtico yo,
Abraza tu naturaleza original,
Abandona tu propio interés,
Controla tu deseo.
Ceguera
Aquellos que desean cambiar el Mundo
De acuerdo con sus deseos
Nunca tienen éxito.
Al Mundo le da forma el Tao;
No puede darse forma a sí mismo.
Si alguien intenta darle forma, le daña;
Si alguien intenta poseerle, le pierde.
Así pues:
A veces las cosas florecen, a veces no.
A veces la vida es dura, a veces es fácil.
A veces la gente es fuerte, a veces es débil.
A veces llegas a donde quieres ir, a veces te quedas en el camino.
Por ello el sabio no es extremo, extravagante o complaciente.
Herramientas de violencia
Los soldados son herramientas de violencia, temidos por todos;
El sabio no los empleará.
Su propósito es la creación;
El de ellos es la destrucción.
Las armas son herramientas para la violencia, no para el sabio;
El las usará cuando no hay otra elección,
Pues valora la paz y no se deleita en la conquista.
Pues quien se deleita en la conquista
Se deleita en el sufrimiento de los hombres;
Y quien se deleita en el sufrimiento de los hombres no puede controlarlos.
Los que matan en la guerra deberían llorar
Y celebrar la conquista con un funeral.
Religión
El virtuoso no actúa.
El amable actúa sin interés propio;
El justo actúa no desatendiendo su propio interés;
El religioso actúa para reproducir su propio interés.
Si el Tao se pierde, queda la virtud;
Si la virtud se pierde queda la amabilidad;
Si la amabilidad se pierde, queda la justicia;
Si la justicia se pierde, queda la religión.
Las jerarquías bien establecidas no pueden desarraigarse fácilmente;
Las creencias firmes no pueden cambiarse fácilmente;
Por eso la religión permanece generación tras generación.
La religión es el fin de la virtud y la honestidad,
El comienzo de la confusión;
El origen de la estupidez.
El sabio actúa por conocimiento, no por esperanza;
Confía en el fruto, no en la flor;
Acepta lo que tiene, rechaza las promesas futuras.
Aplicación del Tao
El movimiento del Tao es retornar;
El uso del Tao es aceptar;
Todas las cosas derivan del Tao,
El Tao no deriva de ninguna.
Venciendo lo Imposible
Lo blando vence a lo duro;
Lo que carece de forma penetra lo impenetrable;
Hay valor en no actuar.
Enseñando sin palabras,
Trabajando sin acción,
Es algo que pocos pueden comprender.
46. Deseo
Cuando el Mundo no está en acuerdo con el Tao,
Los caballos transportan a los soldados a través de los campos;
Cuando el mundo está de acuerdo con el Tao,
Los caballos tiran de arados a través de los campos.
No hay mayor maldición que el deseo;
No hay mayor miseria que el descontento;
No hay mayor enfermedad que la codicia;
Pero el que se conforma con lo que posee
Siempre será rico.
Conocimiento
El que persigue el conocimiento, adquiere tanto como puede cada día;
El que persigue al Tao, pierde tanto como puede cada día.
Alcanza un estado de inacción
Tal que sin hacer nada, nada queda sin hacer.
me gusta el Taoísmo y el budísmo Zen. pero yo considero que el wu wei debería traducirse como "No-esfuerzo" y no "No- actuar".
Porque tiene que ver con no forzar el destino, no agobiarlo de metas y deseos, no desesperarce y agotar el cuerpo y la mente en obtener logros y validaciones, Entonces es más fácil entenderlo como: no te esfuerces en dominar tu destino, fluye en él.
Wei efectivamente puede entenderse como acción o esfuerzo, así es que no es conflictivo cambiarle la traducción.
Forrest Gump era muy taoísta, :), porque de tanto fluir hizo mil cosas y tuvo increíbles experiencias, en cambio quien trata de definir su destino y concentrar sus metas límita su margen de posibilidades.
Lo que a mí más me marca es la última cita del tao te ching que escribí:
"el que persigue el Tao, pierde tanto como puede cada día"
y de verdad se siente genial perder los sentidos de validación, dejar ese esfuerzo. o perder esas ambiciones ególatras que nos agobian, o perder el interés por el excesivo consumísmo. se pierde mucho siguiéndo el camino del tao, pero se gana mucha más paz interior.
la jose
Hola!
A mí también me gustan el Taoísmo y el budismo Zen. Ayer estuve leyendo a Deshimaru, que coincidencia.
Tengo una duda, en mi edición del Tao Te Ching, no llevan títulos los capítulos (dudo también de llamarlos capítulos), solo están numerados. Supongo que quien los tituló, lo hizo para facilitar el encontrar lo que se busca, pero desvirtúa la simpleza que significaba el enumerar sus partes. Y además se está connotando el texto, y afectando la lectura al destacar cual es la interpretación del que decidió titularlos.
Mi traducción es como más poética, no sé si eso es malo o bueno, pero es el libro que tengo desde hace 30 años. Está directamente traducida del Chino al Español, no sé si es eso. No tengo el libro aquí, pero lo buscaré y copiaré alguna parte para ejemplificar las diferencias.
…
Ah… encontré aquí una página web, pero es exactamente la traducción que tengo. Yo la siento más parecida al original, y no adaptada a nuestra forma de decir las cosas. Fijate si te gusta! :)
Este es uno que has puesto y aparece titulado como "Distracción":
II
Los cinco colores ciegan al hombre.
Los cinco sonidos ensordecen al hombre.
Los cinco sabores embotan al hombre.
La carrera y la caza ofuscan al hombre.
Los tesoros corrompen al hombre.
Por eso, el sabio atiende al vientre
y no al ojo.
Por eso, rechaza esto y prefiere aquello.
-
La diferencia es muy notoria, ¿no?, es más esotérico para Occidente. Busca el que aparece titulado como "Herramientas de violencia", es el número XXXI
O este es el titulado "Naturaleza", es el núemro V:
V
El universo no tiene sentimientos;
todas las cosas son para él como perros de paja.
El sabio no tiene sentimientos;
el pueblo es para él como un perro de paja.
El universo es como un fuelle,
vacío, pero nunca agotado.
Cuanto más se mueve,
más produce.
Quien más habla
menos le comprende.
Es mejor incluirse en él.
...
"Perros de paja" es una famosa película de Sam Peckimpah, que toma su nombre de aquí, y de la cual hay una nueva versión que han calificado como "descafeinada" y se estrena en estos días. El significado de "perros de paja" esta en, nada menos, que wikipedia, habla de la antigua China y de unos perros rellenos de paja utilizados para ceremonias rituales, que... jaja.. no voy a copiar todo, y es una metáfora en Lao Tsé.
...
El libro lo encontré en el link que pongo abajo, sin referencias a la traducción y edición, y todos mis libros en este momento están en guardados en cajas. Pero es exactamente esa versión, en algún lugar de la web debe estar completo, aquí está hasta el 37, la primera parte de los 81:
http://www.culturamarcial.com.ar/aak/taoteking.htm
Estoy escribiendo con un solo ojo, el otro se fue ya a dormir, jajaja.. espero que se entienda y no haya demasiados errores.
Jose, espero que no te moleste mi comentario, me parece muy interesante toda la investigación, y hay muchísimas cosas que no conocía. Hasta que llegué al final y no reconocía el texto del libro que he leído tantas veces. Me pareció tan distinto que tal vez sea un aporte interesante.
Quizás sea cuestión de gustos. ¿no?
Un saludo cordial.
Alejandro.
p.d.: Este va dedicado:
VI
El espíritu del valle no muere.
Es la hembra misteriosa.
La puerta de lo misterioso femenino
es la raíz del universo.
Ininterrumpidamente, prosigue
su obra sin fatiga.
-