El entendimiento claro es parte de un camino hacía lo que queremos, gran parte de nuestra vida la pasamos comprendiendo lo que queremos sin realmente actuar en concordancia con este interés.
Hay circunstancias en la vida que nos demostrarán lo que NO queremos, después de vivir esa experiencia nos quedaremos un tiempo pegados con esos pensamientos, recordando lo que paso y que no nos gustaba, pero eso es muy distinto aún a actuar en concordancia, a ser claros y decisivos y establecer lo que es bueno para nosotros porque lo queremos así.
Entender lo que no queremos vivir y experimentar más es un paso increíble en la toma de conciencia, en conformar nuestra coherencia y darle valor a nuestra verdad y madurez emocional, en estar bien, pero es solo el primer paso, porque podemos quedarnos mucho tiempo detenidos solo en esto y fácilmente podemos repetir el círculo vicioso que nos deja sin control y nos aleja de lo claro.
El segundo paso es enfocarse en lo que SI queremos.
En algún momento de nuestra vida, y esta es mi impresión: siempre llega cuando estamos más tranquilos para poder recibirlo y comprenderlo, llega una situación que nos habla acerca de lo que si queremos, recalca esto por sobre lo negativo, nos enfoca por fin en lo que de verdad buscamos y gustamos. Entonces es el momento de actuar por defender esto y no volver a traicionarse.
Tener un entendimiento claro y actuar en coherencia a esto no es como despertarse un día sin resfriado, no es irreflexivo, pasa por un acto de voluntad personal y es el gusto de tomar la decisión correcta para uno, para la armonía, para sentir nuestro valor, para saber que somos personas capaces de establecer nuestra verdad . Cuando uno se enfoca por fin en lo que sí quiere, ese pasado y esos actos confusos que aún pueden estorbarnos pierden su poder frente a lógica. Lo que se quiere es siempre lógico, simple, claro, y la toma de conciencia es siempre un acto superior y de amor personal.



Mi niña no te imaginas ...
Mi niña no te imaginas cuanto quisiera tener un poquito de claridad, pero al pasar los años siento que cada vez se menos, soy mas ignorante, y aquello que creo es lo mejor, no necesariamante es lo que necesito, y lo que termino viviendo es lo que me hace crecer, aprender, evolucionar. He aprendido que aquello racional que he tratado de controlar, es lo incontrolable, cuando he dejado fluir mi naturaleza mi intuición, cuando he logrado conectarme con mi corazón, todo es perfecto, es algo así como si la mano de dios se manifestara en cada detalle.
Hermoso tu escrito, tan hermoso como tu naturaleza....
cariños