Esta es una estupidez, pero como hace rato no escribo y justo mientras leía bligoo se me hizo clara esta verdad voy a comentarlo.
Desde hace una semana, mi gato, o mejor dicho el gato que habita en mi casa y que me pesca bien poco comenzó a amaestrarme, y esto es terrible porque es como el chiste de quien tiene la mente más poderosa.
Resulta que comenzó a maullarme sin razón aparente porque nunca me pesca, lo único que hacemos juntos es dormitar en silencio en las tardes de solcito, pero no me friega mucho y en ese sentido es buena compañía.
Pienso que tiene que haber estado pensando hace un buen rato cual es la utilidad de este ser humano que habita su propiedad, y por fin la encontró.
Como hace frío y el esta viejito lo dejan adentro dormitar junto a la estufa, parece que este beneficio le aportaba un problema que logro solucionar. Se mete a mi pieza, cosa que nunca había hecho, me maúlla y yo dejo de hacer lo que sea que estoy haciendo y parto a abrirle la puerta para que salga, y ahora que me doy cuenta, lo ha venido haciendo desde hace dos semanas a la hora que se le antoje y yo como autómata respondo a su llamado.
Ayer por ejemplo se metió a mi pieza a las 3 de la mañana a decirme –ábreme la puerta- y yo partí a abrirle, y ahora acaba de volver a hacerlo, me vuelvo a sentar al computador y me doy cuenta que estoy amaestrada!, que ya ni lo pienso, me paro y voy.
Pucha, espero que esto mas bien signifique que se dio cuenta que soy astuta y entiendo cosas, no vaya a ser que piense que es para la única tontera que sirvo.



Jajajajajajajajaja
Los animales tienen esa habilidad. Me acuerdo del teckel de mis padres, me despertaba de madrugada. Comenzaba a llorar y no se quedaba tranquilo hasta que me levantaba, lo seguía y le abría la puerta (usualmente la de la pieza de mi hermano chico). Me hacía lo mismo para que le diera agua o lo dejara salir al patio.