¿Qué libro elegirías para ser? Si tienes que ser quien guarda la sabiduría, la fantasía y la magia de algún libro para la posteridad?
Por suerte el legado de grandes pensadores no se ha quemado y perdido para siempre, aunque cuantos si se perdieron en el camino, en todo caso parece a veces como si se hubieran quemado casi todos. Ahora que tenemos promedio cuatro en nivel cultural, ¿adónde se encuentran las fuentes de la sabiduría Universal? ¿Quién las guarda?
Resulta que la famosa encuesta para reconocer tu nivel cultural tiene algunas preguntas que me parecen no tan a lugar, más me gustaría saber que entienden por política lo chilenos, que entienden por capitalismo, que saben de ideas y no de datos o nombres. ¿Dónde están las ideas? ¿Qué saben los escolares de Filosofía? ¿Que saben las Dueñas de casa de Arte Contemporáneo? ¿Qué saben los médicos de literatura? ¿Que saben los comerciantes de Física? ¿Qué saben los políticos de las religiones del mundo?
Son ejemplos tontos, me refiero en general a qué sabe el chileno. Como ya no se puede volver atrás para muchos chilenos que pasaron sin pena ni aprendizaje por las aulas y la cosa no cambia, y en tantos hogares que tienen conversaciones de mesa acerca de farándula y eso sería. Por tantos lugares en donde transitamos y donde no hay herencia de algún saber y para saber hay que pagar mucho, ¿qué se puede hacer? ¿Por qué pasa esto?.
Me recuerda también al Libro “El nombre de la Rosa” porque resulta que la sabiduría si esta guardada en ciertos lugares, tan entrampados y separados como fortalezas o monasterios, donde los monjes recorren las hojas pegoteadas por años de sudorosos dedos que ensucian y ensucian sus grises letras. Resulta que si hay hombres que guardan las ideas, pero estos a diferencia del ideal sueño de contenerlas para compartirlas, los ocultan como fuentes de poder por sobre los otros. Y eso en países como chile es la ley, la cultura no es para todos, la cultura es un objeto con el valor de una moneda, por esto, hasta aquellos monjes que babean las hojas no están tan interesados en sus ideas, sino en el estatus que les otorga saberlas y regodearse en ellas.
Rodeados de grados académicos por conseguir, de elite intelectual, de pechos parados porque saben algo acerca de alguna cosa, la gente común pierde día a día su posibilidad de acceder a una manera gentil de conocer. Yo lamento mucho algo que puede parecerles loco, lamento que los grandes pensadores hayan tenido la fortuna de reconocer la luz de algún conocimiento y lo hayan plasmado en papeles llenos de formas retóricas lejanas y complejas, lamento que los que los siguieron, que tuvieron la fortuna de entender, hayan creído que era la única forma de demostrar que entendían y hayan replanteado las ideas con más y más poesía lejana, códigos propios, palabras esdrújulas y mutadas.
Tomaron las ideas y en vez de ser mensajeros de su belleza y sus significados las apartaron para subrayarse a ellos mismos, y esto en Chile es el acabose, es lo que la lleva, es el monumento al egoísmo.
Esta enfermedad de nuevo rico, el nuevo intelectual, al que hay que besarle el anillo del dedo, enferma a la sociedad y a su oportunidad de educarse. Explican sin explicar nada, resuelven sin convidarle a nadie la solución, escriben para que nadie entienda y crean monasterios en donde se hinchan de conceptos y debates y nuevas teorías que nunca llegaran a calle Ahumada ni a la mesa del más humilde.
Los artistas hacen para los artistas, para que ellos entiendan que la obra pictórica es un tratado acerca del objeto desintegrado dentro de la esencia misma del objeto presentado en el pasado y proyectado hacia la geometría del mismo sin simismo.
Los filósofos para que decir, los psicólogos para que decir, los economistas para que decir, y así, para que decir.
El mundo de las ideas tiene una belleza sublime y simple, pero mal entendida o mal cuidada es espantosamente incomprensible y encriptada.
¿Qué escolar puede tomar un libro acerca de postmodernismo, por ejemplo, y que este diga "esto es, te lo entrego a ti, te divierto y te enriquezco a ti”, por supuesto que prefiere leer a harry potter (o como se escriba), o ver tele.
El mundo de las ideas es fascinante, universalmente fascinante, si se explica, si se conversa, si se ofrece con paciencia y sin eguitos.
Pero hay algo más y evidente (aunque no es evidente si no se explica), el saber es un riesgo, el pueblo tonto es el mejor pueblo, la mejor educación que un gobierno puede dar es la que hace a un pueblo gobernable, ojo, no por culto, por burro.
El saber es poder, no es crecer, no es desarrollar, por esta razón los monjes de monasterios medievales del nuevo milenio recorren hojas que no leen bien, que no entienden bien, les gusta el poder que les otorga, nada más. Porque si entendieran algo, tomarían ese libro, esa sabiduría que tanto ojean y saldrían a contarla a las calles y hablarían de las maravillas que guardan, y todos tendríamos los ojos abiertos y habrían cuestionamientos que encuentran más verdades y preguntas que encuentran buenas soluciones, y se enseñaría, desde lo simple, lo gentil, para todos.
Por eso pregunto ¿Qué idea, que libro, que concepto serias tu para todos, no solo para ti? ¿Que sabes que puedes enseñarme sin complejidades, que puedes transmitirme como para una niña, sin enredarte en tu ego, sin burlarte de mi ignorancia y fascinarme de aprender?
Educar es amar.



Precioso el artículo
Rezuma sinceridad, interrogantes profundas e interés real en la divulgación de los conocimientos.Me gustó mucho y la parte final me provocó una gran emoción. Te felicito.
Creo Jose, que la restricción a los caminos del saber, del arte, de la mejor literatura es una forma cmo hay miles, de ejercer el poder.
De oprimir.diferenciar y sojuzgar.
Si tú piensas, en la linea educativa que tienen ciertas escuelas, muy numerosas por cierto, para enseñar. te darás cuenta, que no les importa en absoluto que sus alumnos disfruten un verso o una sonata. Ellos desean personas que sean mano de obra, capaces de firmar u contrato con palabras y no con la huella del dedo como antaño.
Lo que te digo, no es una apreciación, ni opinión. Es una indesmentible realidad. Los niños aprenden aún con el Silabario ese que dice O_JO.
La esperanza radica en que muchos jóvenes como tú, tomen conciencia de este abuso y perversión y que intenten hacer realidad el pensamiento humanista de artistas y pensadores símbolos en la humanidad.
Te dejo un saludo cariñoso