
Parece que hay que concederle un agradecimiento a Evanescence, de pronto resulto que la mujer si tiene cabida dentro de bandas metaleras llenas de testosterónicos melenudos.
No es que antes no se vieran mujeres en el rock de muchos tipos, Siouxsie, Blondie, PJ Harvey, nombres comercialmente reconocibles, pero aún así, de pronto y sin lugar a dudas me empezaron a llamar para instalarme en pantalón de cuero, armarme de tatuaje y salir a las pistas convertida en la voz de algún grupo de puño furioso- es que suena bien una voz femenina envuelta en el metal sulfúrico de una banda de rock- claro, ahora lo dicen, porque lo escucharon, porque creativamente no se convencían, tenía que venir otro grupo que les explicara que las rockeras habitan el planeta tierra.
Un año antes de Evanescence me mandaban una sonrisa chueca cuando les decía que yo era rockera, les hablaba de la PJ y no sabían si me refería a una marca de cecinas o a un Shampoo, era difícil encontrar músicos que se embalaran con una, si eres bonita tal vez, pero para rockear lo que es rockear hacía falta masa muscular y cuello de orangután.
Poco o nada se sabía de las mujeres rockeras, para “pasar” por rockera tenías que tener pinta de maloliente, medias rotas y gestos viriles.
En otros escenarios del rock era la misma cosa, los Glam prefieren transexuales, Los Punkies prefieren tipos sin dientes, Los Manchesterianos prefieren pelucas con cuerpo y cejas de escoba, los progresivos son nerd, así es que ni se acercan, y así me paseaba por la escena rockera chilena dándome cuenta de que las mujeres con alma de rock estaban relegadas a la piedad de que te pesquen.
Es cierto, no parecen ser muchas, explicaciones al fenómeno pueden haber bastantes y justas, pero en el fondo tiene que ver con un espacio que cuesta ocupar, que más bien se ha ocupado gracias a la imagen, a lo top que ahora se ve tener una chica en el grupo, ahora lo que falta es que las Rockeras que se paren en el escenario se la crean, que no busquen ser un chico más pero tampoco se hagan las lindas y pierdan la fuerza, que uno no termine diciendo, “si, es una cantante más estilo Evanescence”, eso si que sería lo peor, porque hay una creatividad Femenina que da para mucho más, porque hay que ser una mujer potente, porque hay mucho que aportar y que viene de las tripas, no de la imagen, ahora que esta el espacio hay que limarse las uñas y sacar a la fiera que arde en potentes acordes, dejarlos callados chicas, Rockear como sabemos.



Bueno, está claro que hoy en la escena musical hay varias mujeres que la llevan, unas con mejor calidad que otras. A mí personalmente me gustan varias como Jaren 0 de Yeah Yeah Yeahs que sale en una de las fotos de tu post y que reconozco que me vuelve loco por su look medio destartalado pero con una alta cuota de sensualidad. Y la otra que me encanta por su voz es Beth Gibbons de Portishead. Simplemente notable! Saludos