obsesión

Hace mil horas pegando notas, pegando sílabas, editando películas, dejando, dejando, dejando que pase lo que pasa, que se armen monos, que se extiendan los lienzos, que cuaje la marea, que irrumpa el tiempo en semicorcheas, solo anteayer me decía una amiga-no, si ya sé, a cada rato entre cierras los ojos mirando la acera y ya sé que no me estas escuchando nada, pero no importa, trabaja no más. Es rico sumergirse en la obsesión un rato, pocas veces me friegan con mucha pega que efectivamente me guste hacer, es de hecho una experiencia anhelada y hay que aprovecharla cuando ocurre. Pero de pronto viene el remanso y ya no estoy rodeada de corcheas y fusas, y me pregunto ¿Qué ch.. estoy haciendo? Estoy más loca que una cabra, que importa, rico, tengo catedrales y rascacielos en mi mente, buques y ciudades, la paso chancho haciendo cosas que mi madre no entiende y sigue mirando como tecleo notas hasta que de pronto dice- oye come algo, no trabajes tanto. Que ella piense que su hija efectivamente trabaja ya es un gran logro.

Mejor aún es entregar una idea y que digan –que buena, buena idea.

Entonces una siente que todos esos años de infancia preparándose para ser una eterna niña loca de giro sin tornillos valieron la pena, no pues, no me tenía que ordenar y enseriarme, no podía dejar que mis ideas destartaladas se perdieran y se abatiera con los vaivenes de la adultez, tenía que quedarme revuelta de imaginaciones, si no de qué otra forma se goza una obsesión?

 

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Comentarios

jajaja, en el arte siempre es bueno la locura. Bueno, ya terminé mi diplomado asi que cualquier ayuda que necesites, estoy a tu disposicion.

Buena suerte con tus proyectos y mucha fé en ti.

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suenas feliz.

que rico no ordenarse
Otroseba



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