Hace un tiempo vi una entrevista a David Lynch. Para explicar su forma de crear un guión dijo algo tan bello y extraño como su misma obra, que percibe una idea y solo deja que esta idea se despliegue y avance.
Para mi esa respuesta resulto ser como una revelación, pero no tanto en realidad, más bien un gustito por notar que yo percibía que el proceso de crear tiene que ver con eso aunque no lo sabía instalar en palabras, yo intentaba aclarar este concepto, pero el lo hizo muy bien hablando solo de una idea, que a mi parecer es como decir: algo que nos provoca atención, antes de un concepto, solo una idea que debe movilizarse, cambiar y entretejer distintos discursos.
A mi parecer El arte no debe nacer de una función, de un concepto o de una intención, solo de esa atención, plantear esa atención y observarla avanzar.
Pero constantemente tenemos la intención de hacer, controlamos lo que nos llama la atención y manipulamos el fenómeno. Por esta misma razón podemos ver tantos artistas intentando “Hacer” libertad creativa, predeterminando el discurso, lo único que consiguen es hacerme sentir lo no original, un ciclo eterno de artístas enfrascados en conceptos que logren romper conceptos.
Creo que lo verdaderamente original parte de un movimiento previo, de esa idea que genera combinaciones, sin importar si cada uno de sus elementos no tiene ninguna novedad, hay infinitas formas de combinar pero ningún parte de un control y de una intención, la verdadera proyección de una idea hacia otro sitio se encuentra en permitirle la libertad de desplegarse.
Cuando imagino que Lynch toma un gesto o una imagen y de esa imagen crea una película, imagino que es una labor no tan participativa si no casi voyerista, algo parecido a avanzar en nuestros sueños sin poder predecirlos y observar su afluencia de símbolos y ritmos cambiantes, sin querer demostrar nada, siendo el espectador de algo que se te demuestra.
La atención genera un viaje, como buena observadora me doy cuenta de que viajo hacia distintas dimensiones en todo lo que observo, nunca he creado nada más honesto que aquellas cosas que no decidí crear, que deje surgir como corrientes de conciencia y de sensaciones y noto que lo original sigue existiendo en ellas.

Eso, simplemente!!! Me sentí pleno e interpretado. Te leí y no hubo nada que autoexplicarme. Gracias Jose.
Un abrazo.
Haroldo
gracias. este post me gusto mucho a mi también, por fin logre explicar algo que me fascina lo más clarito posible, como un borrador para recordarmelo.
muchos saludos y gracias
la jose