Te quiero como la palabra horizontal, tú sobre mi cama mientras yo escribo. Te quiero para descolgarme de la idea y simplemente seguir su aliento, con esta distracción, como un modelo de Matisse, como mi majo desnudo, déjame mirarte de reojo y hacer como que me olvido, como si mi concentración no te incluyera, aunque todas mis ideas nacerán del color pastel de tu piel.
Se un gato para mí, cambiemos turnos de inspiración, esta vez te escribo yo, Adán de los precipicios, de mi mente escindida, de la materia que es mi cuerpo. Nacerán trópicos de mis inventos, mientras tu te volverás el silencio flojo y feliz, como fruta prohibida, lejos, sobre mi cama y yo escribiendo.
Haz como que no me miras, medita la nada, flojea, se mi objeto, fantasía intelectual para una idiotizada, como un naufrago en el mar en calma, desde lejos te quiero vivo, adormecido, solo para leerte.
Te quiero desconocido, para desentrañarte, para barajar las dudas y sopesar los riesgos, por favor, tiéndete sobre mi cama mientras de lejos te escribo.



y tanto niño olvidado,
seres que vagan sin rumbo
recorriendo así la patria.
Se nos confunde la calma,
son los tormentos del alma
que nos obliga a cantar
entonces hay que expresar
lo que se lleva escondido.
Son los pueblos oprmidos,
lejos de la democracia
donde se tiene por gracia
vivir desaparecido
.